jueves, 9 de mayo de 2013

Tumores oculares !

TUMORES OCULARES 

TEMAS:


Hemangioma Coroideo

Un hemangioma es un tumor compuesto por vasos sanguíneos, que puede crecer en la oroides, que es la capa de vasos sanguíneos por debajo de la retina. Los hemangiomas coroideos no son malignos y por lo tanto no producen metástasis. Sin embargo, si el hemangioma se localiza en la zona central de visión, puede causar una fuga de líquido que produzca un desprendimiento de retina o cambios de tipo quístico que produzcan una disminución de la visión.
Muchos hemangiomas coroideos pueden ser vigilados únicamente por su oftalmólogo sin la necesidad de dar tratamiento. Se pueden tomar fotografías para documentar la evidencia de fugas o de crecimiento y con esto iniciar tratamiento. Las opciones de tratamiento incluyen fotocoagulación con láser, con el fin de disminuir la fuga de líquido, o terapia con dosis pequeñas de radiación.

Melanoma Coroideo

El melanoma de coroides es el tumor primario intraocular (adentro del ojo) mas común en adultos. El melanoma coroideo es un cáncer primario del ojo. Se origina de las células pigmentadas de la coroides del ojo, por lo que que no es un tumor que inicia en otras partes del cuerpo y se disemina al ojo.
El melanoma coroideo es maligno, lo que significa que es un cáncer que puede metastatizar y eventualmente diseminarse a otras partes del cuerpo. Ya que el melanoma coroideo es un tumor intraocular, y por lo tanto usualmente no se ve, los pacientes con esta enfermedad frecuentemente no reconocen la presencia de este tumor hasta que este crece a un tamaño tal que llega a disminuir la visión ya sea por obstrucción, desprendimiento de retina, hemorragia u otras complicaciones. Generalmente no se presenta dolor excepto con tumores de gran tamaño. La mejor manera de detectar esta lesión de manera temprana es realizando evaluaciones periódicas de la retina bajo dilatación.
En este tipo de cáncer no se recomienda únicamente la extracción del tumor dejando intacto el resto del ojo. Durante este tipo de cirugía, el ojo se abre lo que permite que las células cancerosas floten alrededor de los espacios del ojo. Después de la extracción del tumor la esclera se vuelve a cerrar. Algunos estudios han demostrado que hasta el 50% de los melanomas coroideos llegan a invadir la esclera, después de este procedimiento. Por lo tanto, con este tipo de cirugía no siempre es posible remover el tumor totalmente. Por último, muchos de los ojos no toleran este procedimiento y pueden llegar a desarrollar desprendimiento de retina, catarata, hemorragias y el ojo terminar siendo removido por completo, de todas maneras.
Las recomendaciones de tratamiento para el melanoma coroideo generalmente se basan en el tamaño del tumor. Los melanomas pequeños o sospechosos (aquellos con una altura menor de 3 mm) se mantienen bajo observación estrecha para detectar crecimiento antes de iniciar tratamiento. Los tumores de tamaño mediano (aquellos entre 3 y 6 mm de altura) se pueden tratar ya sea con radioterapia o con enucleación; se ha determinado que ambos tratamientos previenen la diseminación del cáncer. En tumores de tamaño grande (aquellos mayores de 6 mm de altura) el tratamiento de elección es generalmente la enucleación. Esto es debido a que el ojo no sería capaz de tolerar la cantidad de radiación que se necesitaría para tratar un tumor de este tamaño. El estudio COMS no demostró ningún beneficio al administrar radiación antes de enucleación.

Metastasis en Coroides

Tumores malignos en otras partes del cuerpo se pueden diseminar hacia dentro y fuera del ojo. Generalmente, el cáncer metastásico que aparece en el ojo, proviene de un cáncer primario de la mama en mujeres y de los pulmones en el hombre. Otros sitios de origen, menos comunes incluyen la próstata, los riñones, la tiroides y el tracto gastrointestinal. Los tumores de las células de la sangre (linfomas y leucemias) también pueden diseminarse al ojo. El tratamiento de los pacientes con metástasis en el ojo debe coordinarse entre el especialista en oncología ocular, el médico oncólogo y el oncólogo radioterapeuta. Las opciones de tratamiento incluyen quimioterapia, terapia con radiación externa y raramente, enucleación.
Nevo Coroides

Dentro del ojo puede aparecer un nevo, parecido a un lunar de la piel, y asi como los lunares de la piel, los nevos (lunares) de la coroides se pueden transformar en un melanoma maligno y por lo tanto se deben de vigilar de manera estrecha. Los nevos de la coroides se deben examinar cada cuatro a seis meses si se presentan cambios en su tamaño o pigmentación. En la mayoría de los casos, el único tratamiento recomendado es observación y vigilancia estrecha por un oncólogo ocular.
 
Tumores Conjuntivales
Los tumores conjuntivales son tumores malignos que crecen en la superficie del ojo. Los tipos más comunes de tumores de la conjuntiva son el carcinoma escamoso, melanoma maligno y linfoma. Los carcinomas escamosos raramente metastatizan pero pueden llegar a invadir el area alrededor del ojo, la órbita y los senos paranasales. Los melanomas malignos se pueden derivar de un nevo (lunar) o iniciar como una formación pigmentaria nueva. El linfoma del ojo puede ser un signo de linfoma sistémico o estar confinado a la conjuntiva.
Se deben remover tanto el carcinoma escamoso como los melanomas malignos de la conjuntiva. Previo al tratamiento, la mayoría de los tumores pequeños de la conjuntiva pueden ser fotografiados y vigilados en busca de evidencia de crecimiento. Los tumores pequeños pueden ser removidos por completo. En algunos casos, puede ser necesario aplicar crioterapia (congelamiento). Se pueden utilizar gotas de quimioterapia para los ojos en algunos pacientes con melanoma conjuntival. Este tipo de terapia da tratamiento a toda la superficie del ojo, es menos dependiente en la definición exacta de los límites del tumor y podría llegar a disminuir el riesgo de cicatrización después de una cirugía. En el caso de linfoma, generalmente se toma una biopsia para determinar si el tumor es canceroso.

Tumores del Parpado

Los tumores del párpado pueden ser quistes benignos, una inflamación, o tumores malignos de la piel. El tipo mas común de cáncer de párpado es el carcinoma de células basales. La mayoría de los carcinomas de células basales se pueden remover con cirugía. Si no se tratan, estos tumores pueden crecer alrededor del ojo y en la órbita, senos paranasales y hacia el cerebro. Una biopsia puede determinar si un tumor del párpado es maligno. Los tumores malignos se remueven por completo y el párpado se repara utilizando técnicas de cirugía plástica. En ocasiones, después de la cirugía, se puede requerir de crioterapia (terapia de congelamiento) y radiación.
 
Tumores del Iris

Existen tumores que pueden crecer dentro y por detrás del iris. Aunque la mayoría de los tumores del iris son quistes o lunares, en esta area pueden llegar a aparecer melanomas malignos. Con el fin de establecer una base comparativa se utiliza un tipo especial de fotografía del iris llamada fotografía con lámpara de hendidura. Por otro lado, la única manera de establecer el espesor de tumores del iris es mediante ultrasonido de alta frecuencia. La mayoría de los tumores pigmentados del iris no crecen. Estos son vigilados periódicamente mediante observación y fotografías. Se recomienda dar tratamiento cuando se documenta el crecimiento de un melanoma del iris.
La mayoría de los melanomas pequeños del iris pueden ser removidos quirúrgicamente. Para tumores del iris de mayor tamaño se consideran opciones de tratamiento como radioterapia con placas o enucleación.

Linfoma/Leucemia


Los linfomas pueden aparecer en el tejido de párpado, conductos lacrimales y en el ojo. En la mayoría de los pacientes con linfoma non-Hodgkin de células gigantes, la enfermedad se limita al ojo y al sistema nervioso central. En estos pacientes, aparecen síntomas en el ojo en un promedio de dos años antes de aparecer en algún otro lugar. La enfermedad misma así como el tratamiento (que puede incluir tratamiento al sistema nervioso central con radioterapia, quimioterapia o ambas) pueden alterar el funcionamiento visual del paciente.
 
Orbital Tumores de la Orbita


Por detrás del ojo pueden llegar a presentarse tumores y procesos inflamatorios. Generalmente estos tumores empujan el ojo hacia adelante, causando una extrusión del ojo llamada proptosis. La causa mas frecuente de proptosis es la enfermedad tiroidea del ojo y los tumores de tejido linfoide. Otros tumores que llegan a presentarse son los hemangiomas (tumores de vasos sanguíneos), tumores de la glándula lagrimal y masas que se extienden desde los senos paranasales hacia la órbita. Aunque los estudios de tomografía computada, resonancia magnética y ultrasonido son útiles para determinar el diagnóstico probable, la mayoría de los tumores orbitarios se diagnostican a través de una biopsia que se realiza mediante una orbitotomía.
De ser posible, se deben de remover los tumores orbitarios en su totalidad. Si esto no es posible o el procedimiento pudiera causar demasiado daño a otras estructuras importantes alrededor del ojo, se debe de remover una porción del tumor y enviarla a un patólogo ocular para ser evaluada. Si los tumores no pueden ser removidos durante la cirugía, la mayoría de los tumores orbitarios pueden ser tratados con radioterapia. Algunos tumores raros de la orbita llegan a requerir la remoción total del ojo y el contenido orbitario. En algunos casos se utilizan semillas de radioterapia en la orbita para tratar cualquier tejido residual de tumor.

Un tratamiento revolucionario para el cáncer de ojo evita que los pacientes se queden ciegos

Aunque raro (afecta solo a 2.000 personas al año) el cáncer de ojo es devastador ya que se extiende rápidamente al hígado y los pulmones y puede afectar a gente de cualquier edad. Al parecer la piel clara y la exposición solar podrían ser una causa importante.

Entre los distintos tipos de cáncer de ojo, Scott Oliver, profesor de la Universidad de Colorado, se centró en el melanoma coroidal, el más común. Habitualmente este tipo de cáncer es tratado con una técnica llamada braquiterapia que consiste en colocar los isótopos radiactivos directamente en la zona a tratar. La técnica ofrece algunas ventajas respecto a la tradicional radioterapia externa. Con la braquiterapia el tumor se trata con dosis muy altas de radiación localizada, con lo que se reduce la probabilidad de daño innecesario a los tejidos sanos circundantes.
En el cáncer de ojo, la braquiterapia se prolonga durante una semana pero deja a la mitad de los pacientes ciegos de un ojo. Oliver ha descubierto una forma de reducir notablemente estas consecuencias. "La radiación – explica Oliver – daña los vasos sanguíneos y los nervios detrás del ojo. En tres años, el paciente es legalmente ciego de ese ojo. Para prevenir esto recurrimos al aceite de silicona (habitualmente utilizado en desprendimiento de retina) hace de pantalla a gran parte de la radiación. No es necesario bloquear toda la radiación, ya que el ojo resiste pequeñas dosis."
Los hallazgos fueron publicados en la revista especializada Archives of Ophthalmology, y podrían revolucionar el modo en el que se trata este tipo de tumor. Hasta el momento Oliver ha probado esta técnica en ojos de cadáveres y probado el aceite de silicona en animales sin encontrar efectos adversos. "En estos momentos podemos embarcarnos en las pruebas clínicas. Hasta ahora solo podíamos salvar la vista a la mitad de los pacientes, con este tratamiento lo haremos mucho mejor en el futuro."

Cáncer de ojo

Otros nombres: Cáncer ocular 
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El cáncer de ojo es poco común. Puede afectar las partes externas del ojo, como los párpados, que están formados por músculos, piel y nervios. Si comienza en el interior del globo ocular se denomina cáncer intraocular. Los cánceres intraoculares más comunes en adultos son el melanoma y el linfoma. El cáncer de ojo más común en los niños es el retinoblastoma, que comienza en las células de la retina. El cáncer también puede diseminarse desde el ojo hasta otras partes del cuerpo.
El tratamiento del cáncer de ojo varía según el tipo y el estado en el que se encuentre. Puede incluir cirugía, radioterapia, terapia con calor o frío o tratamiento con rayos láser.

Síntomas del cáncer de ojo

La mayoría de los cánceres ojo tiene un conjunto de síntomas similar. Sin embargo, algunos síntomas pueden ser específicos para ciertos tipos de cáncer de ojo.

Síntomas clásicos de cáncer de ojo

Síntomas clásicos de cánceres de ojos incluyen (1, 2, 3, 4):
  • Desenfoque de la visión – visión borrosa inicial puede a menudo ignorado o culpó a errores refractarios necesitando gafas. Este síntoma aparentemente inocuo necesita ser seguido especialmente entre aquellos con factores de riesgo para el cáncer de ojo por un oftalmólogo para detectar tempranamente cáncer de ojo.
  • Destellos o manchas en los campos visuales. Los pacientes pueden ver líneas, puntos flotantes, ondulación líneas o manchas delante de sus ojos. Este síntoma es común con un sinnúmero de trastornos oculares como cataratas etc.. Necesitan una evaluación cuidadosa para excluir el cáncer de ojo especialmente entre aquellos en riesgo.
  • Pérdida total o parcial de la vista del ojo – a veces se pueden ser "blinkering" – la visión alrededor de la periferia se pierde. La visión es a menudo similar a un caballo con anteojeras. Estos pueden ser algunos pacientes que ver como a través de un túnel. Esto se llama visión de túnel. Se pierde la visión progresivamente completa.
  • Dolor en o alrededor del ojo. Esto ocurre principalmente debido a la presión ejercida por el tumor en el ojo. El dolor es raro en la mayoría de los cánceres oculares. Ocurre cuando el cáncer afecta a las estructuras en anexos, nervios o se propaga a otras partes.
  • Protrusión del ojo. Esto puede verse en niños con retinoblastoma.
  • Cambio en la apariencia del ojo afectado
  • Una mancha sobre el ojo o un lunar sobre el iris puede parecer que han crecido en tamaño o cambiado en apariencia.

Síntomas del melanoma Intraocular

Melanoma intraocular a menudo puede presentar ningún síntoma.
Estos pacientes pueden ser diagnosticados en el examen de la vista regularmente por un oftalmólogo.
El primer signo de un melanoma a menudo puede ser una pérdida completa de visión que es absolutamente indolora.
Las personas con síndrome de nevo displásico o nevos o lunares alrededor de los ojos necesitan chequeos regulares de ojo anual para excluir la formación del melanoma y detectar temprano la enfermedad.

Cáncer ocular: Una enfermedad que no se deja ver

El cáncer ocular se presenta en varias estructuras del ojo, como el párpado, la córnea, el iris, la retina o el cuerpo ciliar, en forma de tumor o melanoma (tumor pigmentado).
Existen tres posibles causas. El principal factor de riesgo es tener un cáncer primario. Esto consiste en la presencia de tumores malignos y sólo en cerca del 10 por ciento de las personas que tienen una o más lesiones metastásicas intraoculares, son detectadas clínicamente antes de la muerte.
Otro factor es la exposición excesiva a la luz del sol sin protección contra los rayos ultra violeta.
Por último, la predisposición genética también juega un papel importante, pero no es sólo para sufrir de cáncer ocular sino cualquier otro tipo.
Los síntomas que se pueden presentar son el enrojecimiento y dolor en el ojo, defectos pequeños (o manchas) en el iris o conjuntiva, cambios en el color del iris y visión deficiente en un ojo. Pero en algunos casos, es posible que no se presente ningún síntoma.

Los mitos acerca de la vista

A lo largo del tiempo se han creado algunos mitos sobre la vista, lo cuales han causado temor en muchas personas. Descubre la verdad acerca de ellos.
Hay muchos mitos que se han hecho a lo largo del tiempo sobre la vista, algunos nos dejan con miedo, pero hoy te revelaremos la verdad acerca de ellos.
Ver televisión de cerca daña los ojos
Antes sí, ahora ya no. Hoy en día el televisor no puede dañar tu vista, aunque sí te puedes cansar de enfocar el mismo objeto por mucho tiempo, pero se te quita con una siesta.
Usar lentes hace que la vista se vuelva más débil
Existe esta idea de que usar lentes cuando tienes poco aumento hace que tu ojo pierda la visión y aumente graduación. Esto es enteramente falso. Usar lentes no te daña en lo más mínimo, simplemente facilita la vida.
Usar la graduación equivocada hace daño
Este es un mito a medias. En adultos, usar lentes con una graduación distinta a la suya es incómodo, más no dañino. Sin embargo, los niños deben tener mucho cuidado con la graduación de sus lentes pues a ellos sí les puede afectar usar anteojos equivocados. Asegúrate de llevar a tus hijos con un especialista.
Leer mucho daña la vista
Al igual que con la televisión, enfocar el mismo lugar por mucho tiempo te puede provocar dolor de cabeza, pero no más. Tampoco importa si lees con poca luz o en movimiento, aunque seguramente te cansarás más rápido o te provocarás mareos. Usar lentes te ayuda a enfocar y puede evitar que te duela la cabeza.
Comer zanahorias mejora la vista
Cuando tienes un problema de la vista no hay un alimento que lo solucione. Sin embargo, comer vitamina A (como la que encuentras en zanahorias y muchas otras verduras) puede proteger tus ojos de enfermedades degenerativas a largo plazo.

miércoles, 8 de mayo de 2013

El médico y el paciente !


¿Cuándo acudir al oftalmólogo?

Aunque no se sufra ninguna patología, es conveniente realizarse una revisión oftalmológica. Su periodicidad dependerá de la edad, no descartándose que ante cualquier síntoma se acuda inmediatamente al especialista.
Es conveniente realizar un chequeo oftalmológico completo a los niños en edad escolar, ya que según varios estudios muchos de los fracasos escolares se deben a una mala visión de los pequeños.
En cuanto a los adultos, se recomienda visitar al oftalmólogo cada dos años.

Frecuencia de visitas al oftalmólogo

De los 0 a los 10 años

  • Es conveniente visitar al oftalmólogo al menos en una ocasión antes de los 6 años de edad para determinar si necesita algún tipo de lentes.
  • Es necesario acudir al oftalmólogo durante la infancia si existen problemas relacionados con los ojos.
  • Es urgente acudir al oftalmólogo si se observa que alguno de los ojos  del niño se desvía súbitamente.

De los 10 a los 40 años de edad

  • Durante la adolescencia y la edad adulta es conveniente visitar al oftalmólogo cada dos años si usa usted gafas o si nota alguna disminución de su visión.
  • Es necesario acudir al oftalmólogo al menos una vez al año si usted es diabético.
  • Es necesario acudir al oftalmólogo si existen problemas relacionados con los ojos.
  • Es urgente acudir al oftalmólogo si usted experimenta una pérdida súbita de su visión.

De los 40 a los 60 años

  • Durante la edad adulta es conveniente visitar al oftalmólogo cada dos años si usa usted lentes o si nota alguna disminución de su visión, particularmente de su visión cercana.
  • Es conveniente visitar al oftalmólogo al menos cada dos años para detectar si existen elevaciones de la presión intraocular que pudieran provocarle glaucoma.
  • Es necesario acudir al oftalmólogo al menos una vez al año si usted es diabético.
  • Es necesario acudir al oftalmólogo si existen problemas relacionados con los ojos.
  • Es urgente acudir al oftalmólogo si usted experimenta una pérdida súbita de su visión.

De los 60 años en adelante

  • En la tercera edad es conveniente visitar al oftalmólogo cada dos años si usa usted gafas o si nota alguna disminución de su visión, particularmente de su visión cercana.
  • Es conveniente visitar al oftalmólogo al menos cada año años para detectar si existe inicio de enfermedades oculares propias de  la tercera edad como son catarata, glaucoma, o maculopatía senil que podrían provocarle disminución gradual de su visión.
  • Es necesario acudir al oftalmólogo al menos una vez al año si usted es diabético.
  • Es necesario acudir al oftalmólogo si existen problemas relacionados con los ojos.
  • Es urgente acudir al oftalmólogo si usted experimenta una pérdida súbita de su visión.